ANATOMÍA DE UN CIBERATAQUE




Introducción

En la era digital actual, la ciberseguridad se ha convertido en un tema de suma importancia para individuos, empresas y gobiernos. A medida que la tecnología avanza y nuestras vidas se vuelven cada vez más dependientes de los sistemas informáticos y las redes, también aumentan los riesgos y las amenazas cibernéticas. Los ciberdelincuentes utilizan tácticas sofisticadas y en constante evolución para acceder a sistemas y datos confidenciales, lo que puede tener consecuencias devastadoras.

Uno de los aspectos fundamentales para comprender y combatir estas amenazas es conocer la anatomía de un ataque cibernético. Este proceso metódico y sistemático sigue un patrón bien definido, que comienza con la fase de reconocimiento, donde los atacantes recopilan información sobre su objetivo, identificando vulnerabilidades y posibles puntos de entrada.

Algunos ataques cibernéticos también buscan causar daño activo, como la manipulación de sistemas, la interrupción de servicios o la implementación de malware con objetivos específicos. Esta fase de explotación puede ser devastadora para las organizaciones y su infraestructura.

Comprender la anatomía de un ataque cibernético es crucial para diseñar estrategias efectivas de ciberseguridad y proteger los sistemas y datos de una organización. Al conocer las fases fundamentales, las organizaciones pueden implementar medidas preventivas y de respuesta que refuercen la ciberseguridad, como la educación continua del personal, la adopción de tecnologías avanzadas y la colaboración con expertos en ciberseguridad. CopyRetry.



DESARROLLO.

ANATOMÍA DE UN ATAQUE A UNA APLICACIÓN WEB

En primera instancia los atacantes buscan una victima a la cual atacar, buscando encontrar acceso al sistema o al dispositivo. Según Juan Mario “en el primer nivel, el objetivo inicial de los delincuentes es conseguir una forma de acceso al sistema, para lo que recopilan información” (Marino, 2022, pág. 2). Como primer objetivo para los atacantes es encontrar un acceso al sistema, es el primer paso para tomar en cuenta según la anatomía de un ataque.



Figura 1: Anatomía de un ataque

Fuente: (Seguridad Cero, 2023)

Para lograr encontrar un acceso hay primero que identificar como ingresar o como encontrar un acceso al sistema, según Cisco;

 El intento de acceso inicial se puede dejar ver a través de un phishing, se puede             manifestar en una llamada telefónica o correo electrónico, pero hay un engaño que      aprovecha el llamado ‘eslabón débil’, que es el usuario, para que haga algo o para que          ingrese en algún sitio que se hace pasar por otro, todo para lograr el primer acceso              (Marino, 2022, pág. 2) .

 De acuerdo a Marino con cada usuario existe un eslabón débil, el cual se encuentra en todo usuario mediante diferentes técnicas.

Después de lograr el ingreso al sistema o dispositivo, viene lo más difícil que es mantenerse en el sistema y lograr ocultar el acceso, según Juan Marino, “el segundo paso es "Establish foothold" o establecer un punto de apoyo, que consiste en mantenerse en ese sistema y desde ahí descubrir a qué otros dispositivos, credenciales o redes se puede ingresar”. (Marino, 2022, pág. 3). En este paso viene mantenerse en el sistema para recopilar información confidencial o importante que ayude a escalar privilegios o comprometer el sistema.

Según LinkedIn, “los atacantes buscan descubrir y explorar la infraestructura de la red de la organización para obtener información valiosa o mantener el acceso de forma persistente. Esta etapa puede durar semanas o incluso meses, permitiendo a los ciberdelincuentes reunir inteligencia y planificar ataques más precisos”. (LinkedIn, 2023, pág. 1).

Si los atacantes se mantienen en el sistema viene la siguiente en la que se analiza como explotar las vulnerabilidades del sistema, según Melissa Osores, “el atacante se prepara para hacer el despliegue del software malicioso o ransomware, que, una vez instalado, puede mantenerse inactivo en el sistema hasta que el atacante decida ejecutarlo para proceder al acoso de la víctima y/o extorsión.” (Osores, 2022, pág. 1), p11. En esta fase se vulnera el sistema y explotan las vulnerabilidades para extorsionar a la organización o personas encargadas del sistema.

Al mantener los atacantes la permanencia en el sistema se procede a explotar las vulnerabilidades que ya tuvieron que ser identificadas en el paso anterior, según LinkedIn.

“Una vez que los ciberdelincuentes han ganado acceso y han comprendido la red, llega         el momento de lanzar su ataque. Esto puede implicar el despliegue de malware, como           ransomware o troyanos, para robar datos, cifrar información o interrumpir operaciones          comerciales. Los ataques pueden ser devastadores, causando pérdidas financieras            significativas y dañando la reputación de la organización” (Osores, 2022, pág. 1) p2.

Al llegar a esta etapa el sistema ya queda comprometido por los atacantes, porque ya fueron explotadas las vulnerabilidades del mismo.



Figura 2: Niveles en un ciberataque

Fuente: (Cisco, 2022)

Estas tres etapas de ataque mencionadas se dividen en diferentes pasos que se deben seguir la cuales son:

1.     Fase de Reconocimiento: El primer paso de un ataque cibernético implica la recopilación de información sobre el objetivo. “Los ciberdelincuentes exploran la superficie de ataque, identificando vulnerabilidades y posibles puntos de entrada.” (Saldaña, 2024, pág. 2). Esta fase puede incluir la búsqueda de debilidades en la seguridad y la recopilación de información sobre empleados y sistemas.

2.     Fase de Intrusión: Una vez que se identifican vulnerabilidades, los atacantes buscan ingresar al sistema. “Esto puede ocurrir mediante técnicas como la explotación de vulnerabilidades de software, la ingeniería social o la utilización de contraseñas débiles.” (Saldaña, 2024, pág. 2) La intrusión permite a los atacantes establecer su presencia dentro de la red objetivo.

3.     Fase de Elevación de Privilegios: Después de infiltrarse, los atacantes buscan obtener mayores niveles de acceso y control sobre el sistema. “Esto implica la búsqueda de credenciales más privilegiadas y la escalada de privilegios para superar las barreras de seguridad interna.” (Saldaña, 2024, pág. 2)p2. Lo principal es buscar la forma de obtener credenciales con mayor acceso esto para poder acaparar el sistema.

4.     Fase de Mantenimiento de Acceso: Una vez que los ciberdelincuentes han obtenido acceso y control, buscan mantener esa presencia de manera encubierta. “Utilizan diversas tácticas para evitar la detección, como ocultar sus rastros, utilizando técnicas de ofuscación y manipulando registros de actividad.” (Saldaña, 2024, pág. 2). En esta fase es importante ya que es la más difícil ya que hay que mantener el acceso sin dejar rastro y pasar desapercibido.

5.     Fase de Exfiltración de Datos: El objetivo final de muchos ataques cibernéticos es la obtención de datos sensibles. “Los atacantes buscan extraer información valiosa, como datos de clientes, información financiera o propiedad intelectual.” (Saldaña, 2024, pág. 2) Esta fase es crítica y puede tener consecuencias significativas para las organizaciones afectadas, ya que los ataques tendrían la información de la confidencial.

6.     Fase de Explotación: Algunos ataques cibernéticos buscan no solo extraer datos, sino también causar daño activo. “Esto puede incluir la manipulación de sistemas, la interrupción de servicios o la implementación de malware con objetivos específicos.” (Saldaña, 2024, pág. 3). En esta fase las vulnerabilidades ya identificadas y analizadas son explotadas comprometiendo el sistema por esto es importante el constante monitoreo y actualizaciones del sistema.

Comprender la anatomía de un ataque cibernético es esencial para desarrollar estrategias efectivas de defensa. Al conocer las fases fundamentales, podemos implementar medidas preventivas y de respuesta que refuercen la ciberseguridad. La colaboración, la educación continua y la adopción de tecnologías avanzadas son elementos clave para protegerse contra las crecientes amenazas cibernéticas en la actualidad. (Saldaña, 2024, pág. 2) .

Conclusiones.

            La anatomía de un ataque cibernético sigue un patrón sistemático y metódico, el cual se divide en varias fases bien definidas. Comprender estas etapas es crucial para diseñar estrategias efectivas de ciberseguridad y proteger los sistemas y datos de una organización.

En la primera fase de reconocimiento, los atacantes recopilan información sobre el objetivo, identificando vulnerabilidades y posibles puntos de entrada. Esta etapa es fundamental para los ciberdelincuentes, ya que les permite planificar y preparar el ataque de manera más efectiva.

Una vez que se han identificado las vulnerabilidades, los atacantes proceden a la fase de intrusión, en la cual buscan ingresar al sistema mediante diversas técnicas, como la explotación de vulnerabilidades de software, la ingeniería social o el uso de contraseñas débiles.

Después de infiltrarse, los atacantes buscan elevar sus privilegios dentro del sistema para obtener un mayor control y acceso. Esta fase implica la búsqueda de credenciales más privilegiadas y la escalada de privilegios para superar las barreras de seguridad interna.

Una vez que han obtenido acceso y control, los atacantes buscan mantener su presencia de manera encubierta utilizando diversas tácticas para evitar la detección, como ocultar sus rastros, utilizar técnicas de ofuscación y manipular registros de actividad.

El objetivo final de muchos ataques cibernéticos es la exfiltración de datos sensibles, como datos de clientes, información financiera o propiedad intelectual. Esta fase es crítica y puede tener consecuencias significativas para las organizaciones afectadas.

Algunos ataques cibernéticos también buscan causar daño activo, como la manipulación de sistemas, la interrupción de servicios o la implementación de malware con objetivos específicos. Esta fase de explotación puede ser devastadora para las organizaciones y su infraestructura.

Comprender la anatomía de un ataque cibernético es fundamental para desarrollar estrategias de defensa efectivas. Al conocer las fases fundamentales, las organizaciones pueden implementar medidas preventivas y de respuesta que refuercen la ciberseguridad, como la educación continua del personal, la adopción de tecnologías avanzadas y la colaboración con expertos en ciberseguridad.

La ciberseguridad debe ser una prioridad para todas las organizaciones en la era digital actual, ya que los ataques cibernéticos pueden tener consecuencias graves, como pérdidas financieras significativas y daños a la reputación. Es esencial mantenerse alerta, actualizado y preparado para enfrentar las crecientes amenazas cibernéticas.


 

LinkedIn. (17 de Agosto de 2023). LinkendIn . Obtenido de LinkedIn : https://es.linkedin.com/pulse/la-anatomía-de-un-ciberataque-descifrando-amenaza

Marino, J. (22 de Setiembre de 2022). ComputerWeekly. Obtenido de ComputerWeekly .

Osores, M. (29 de Setiembre de 2022). Target . Obtenido de Target : https://www.computerweekly.com/es/noticias/252525533/Ciberseguridad-basica-Como-es-la-anatomia-de-un-ciberataque

Saldaña, J. R. (04 de Febrero de 2024). Deusto enterprise . Obtenido de https://deustoes.com/ca/2024/02/04/la-anatomia-de-un-ataque-cibernetico-entendiendo-su-funcionamiento/

Seguridad Cero. (01 de junio, 2021) Anatomia de un ataque. WordPress. [Ilustración]. Recuperado el  día 03 de mayo del 2024. https://images.app.goo.gl/bzc27nruNPae3y6f6

Cisco. (29 de septiembre, 2022) Niveles de un ciberataque. WordPress. [Ilustración]. Recuperado el   día 03 de mayo del 2024. https://news-blogs.cisco.com/americas/es/2022/09/29/como-es-         la-anatomia-de-un-ciberataque/